Artículos
‘Los Extraños: Capítulo 2’, nomás no logra sostenerse como historia propia
Aunque hay algunos sustos bien logrados, no alcanza a generar verdadera tensión ni empatía hacia la protagonista.
Por Fred Valdez
La trama es poco relevante y carece de suspenso
Los Extraños: Capítulo 2 busca expandir el universo planteado en la primera entrega, pero termina funcionando más como un episodio de transición que como una historia sólida por sí misma.
Aunque entrega algunos sustos bien logrados, no alcanza a generar verdadera tensión ni empatía hacia la protagonista. Su destino dentro de la trama parece poco relevante, lo que debilita la fuerza del suspenso.

Renny Harlin, director finlandés con experiencia en acción y suspenso (Duro de Matar 2, Pesadilla 4), dirige esta secuela con un estilo correcto pero sin el riesgo ni la intensidad que lo caracterizó en otros proyectos.
La música y el diseño sonoro acompañan con eficacia, pero no logran elevar la experiencia a un nivel memorable.
La cámara es funcional, aunque poco arriesgada, y la iluminación mantiene la atmósfera oscura típica, pero desaprovecha la oportunidad de potenciar la tensión.
Los enmascarados, que en la primera parte resultaban perturbadores y amenazantes, aquí pierden gran parte de su impacto. Sus apariciones se vuelven predecibles y la sensación de peligro constante desaparece.
Drácula: A Love Tale, la versión gótica de Luc Besson
Stanley Kubrick: Genio del Cine y Maestro de la Incomodidad
10 datos clave para ver la nueva entrega de Sé lo que hicieron el verano pasado
¿Hay que ver la trilogía completa?
Madelaine Petsch como protagonista transmite poca desesperación o vulnerabilidad; su avance en la historia con una frialdad que parece responder más a exigencias del guion que a una construcción emocional creíble.
El principal problema es que la película se percibe más como un puente hacia la siguiente entrega que como una obra completa.
El clímax carece de fuerza y el final en “continuará” deja al espectador con la sensación de haber visto apenas media película. Así, aunque ofrece algunos momentos de tensión efectivos, no termina de justificar la experiencia en la sala de cine.
En conclusión, si eres un seguidor fiel del terror slasher, quizá valga la pena verla para completar la trilogía el próximo año. Para el público general, lo recomendable es esperar su llegada al streaming y disfrutarla en casa, con expectativas moderadas.
Artículos
Películas de terror clásicas a las nuevas pesadillas
Tenemos las películas que seguimos disfrutando y otras que están cambiando las reglas.
¿Prefieres las posesiones y los asesinos que marcaron generaciones, o las nuevas producciones que mezclan lo actual con el horror, o la violencia?
Hay películas de terror que basta con escuchar sus primeras notas musicales para ponernos la piel de gallina. Otras nos hacen taparnos los ojos, brincar del asiento o mirar de reojo hacia el pasillo cuando apagamos la luz.
Hay clásicos que todavía nos hacen temblar y nuevas propuestas que nos atrapan por su estilo fresco y por contar historias que merecían ser narradas.
Mientras los clásicos siguen conquistando nuevas generaciones, emergen nuevas propuestas que exploran otras formas de inquietarnos, como La sustancia.
Las películas de terror tienen espacio para todo, y aquí un TOP 10 que lo demuestran.
1. El exorcista (1973)
La posesión demoníaca de Regan convirtió esta película de William Friedkin en uno de los grandes referentes del terror. Su combinación de horror sobrenatural, tensión y crudeza sigue siendo una experiencia intensa décadas después.
2. Halloween (1978)
Michael Myers demostró que una figura silenciosa, una máscara y una persecución pueden ser suficientes para mantenernos al borde del asiento. John Carpenter ayudó a definir el cine de asesinos que marcaría a toda una generación.
3. El resplandor (1980)
Stanley Kubrick convirtió un hotel aislado en el escenario de una pesadilla psicológica. Aquí, el miedo no depende solamente de lo sobrenatural, sino también de la incertidumbre y de la inquietante transformación de Jack Torrance.
4. Pesadilla en la calle del infierno (1984)
Freddy Krueger llevó el terror a un lugar del que nadie puede escapar por completo: los sueños. La película de Wes Craven mezcló imaginación, pesadillas y un villano inolvidable.
5. Scream (1996)
Con Ghostface, Wes Craven renovó el cine slasher jugando con las reglas del propio género. La película combina suspenso, humor negro y una buena dosis de referencias a los clichés del terror.
Lo que une a estas películas no es solamente su antigüedad o su popularidad. Cada una encontró una manera particular de dejar una huella, que todavía reconocemos en muchas producciones actuales.
Aquí ahora las otras “nuevas historias” que utilizan el horror para hablar de obsesiones, desigualdad, identidad o presiones sociales.
6. La sustancia (2024)
Protagonizada por Demi Moore, esta película convierte la obsesión por la juventud y los estándares de belleza en una pesadilla corporal extrema.
Es incómoda, provocadora y visualmente impactante; un ejemplo de cómo el horror puede llevar una crítica social hasta sus últimas consecuencias.
7. Pecadores (Sinners, 2025)
Ryan Coogler (Black Panther) mezcla vampiros, música, violencia y elementos sobrenaturales en una historia ambientada en el sur de Estados Unidos durante la década de 1930.
Este filme demuestra que el terror también puede explorar la identidad cultural, la comunidad y las tensiones raciales, sin renunciar al espectáculo.
8. El legado del diablo (Hereditary, 2018)
Ari Aster (Midsommar) construye una historia en la que el duelo familiar se convierte poco a poco en algo profundamente perturbador.
Más que depender de sobresaltos constantes, apuesta por una atmósfera opresiva y un miedo que crece conforme avanza la historia.
9. ¡Huye! (Get Out, 2017)
Jordan Peele (Nosotros) utiliza el suspenso y el terror para abordar el racismo y las relaciones de poder.
Su propuesta demuestra que una situación aparentemente cotidiana puede esconder algo mucho más siniestro.
10. Cuando acecha la maldad (2023)
La película argentina de Demián Rugna ofrece un terror sobrenatural brutal, desesperanzador y sin demasiadas concesiones.
Su tratamiento de la posesión y de la violencia la convierte en una alternativa para quienes buscan algo más extremo e impredecible.
Entonces, ¿el terror clásico es mejor que el actual?
No necesariamente. El terror no tiene que competir consigo mismo; ha evolucionado con cada generación.
Los clásicos sentaron las bases del género y nos enseñaron que lo más aterrador no siempre se muestra.
Las nuevas películas retoman esos recursos, pero experimentan con otras narrativas, efectos, sonidos y temas sociales.
Halloween: Top 10 películas de terror para ver si te atreves
Resident Evil y el protagonista que no sabíamos que necesitábamos
“Good Boy”: el mejor actor del año tiene cuatro patas
‘Sinners’ rompe récords… pero ¿qué ganará?
¿Cuál es tu tipo de terror?
Si lo tuyo son las posesiones, los asesinos enmascarados y las historias que se convirtieron en leyenda, los clásicos siguen teniendo mucho que ofrecer.
Pero si disfrutas las propuestas arriesgadas, las imágenes perturbadoras y las historias que esconden algo más detrás del horror, el cine reciente también sabe cómo sorprendernos.
Al final, cada época tiene sus propias pesadillas y cada espectador encuentra el miedo a su manera.
Ahora te toca a ti: ¿eres del terror clásico o de las nuevas pesadillas? ¿Qué película no puede faltar en tu lista?
-
8M2 años ago10 Películas que inspiran y empoderan en el Día Internacional de la Mujer 2025
-
#Pride1 año ago10 joyas del cine LGBT+ para celebrar el Orgullo
-
Artículos2 años agoFlow: Una Joya de la Animación con un Mensaje Universal
-
Cine2 años ago¡Por fin llega Emilia Pérez a los cines mexicanos!
-
Estrenos2 años agoMemorias de un caracol: Es momento que te deshagas de tu caparazón, atrévete a ser libre
-
#DíaDeLasMadres1 año agoTop 10: Historias desgarradoras, Madres que Inspiran
-
Fuera de Cartelera1 año agoSuperman en el cine: todas sus películas antes del estreno de 2025
-
Artículos1 año ago⭐️ Top 5 películas de Margot Robbie: talento, presencia y transformación en pantalla

